viernes, 2 de enero de 2015

Like lovers do



Día 2
Soy una vergüenza para la humanidad, me he pasado todo el día en pijamas y metiendo medio cuerpo en la refrigeradora de tanto en tanto, lo único productivo que he hecho en el día fue meter la ropa a la lavadora. Sigo con gripe, produciendo fluídos y tengo el ojo derecho rojo y lloroso.

Se suponía que hoy me iba a levantar temprano para llevar a mi esposo a una cita al doctor, (desde que tengo el brevete, soy la única que manejo para practicar más) pero no me pude levantar porque ayer por la noche tomé un jarabe maldito que me ha dejado medio drogada.
El jarabe se llama MediNait  y es un concentrado de alcohol y otros componentes que tienen el efecto de dejarte dormido en pocos minutos de haberlo tomado, la sensación de  adormecimiento es deliciosa y se duerme como una roca. Lo malo es que me dormí bastante tarde y el efecto me duraba hasta hoy temprano.

Mi esposo tuvo que dejarme en cama bajo los efectos, apenas me acuerdo su beso de despedida y me volví a dormir de inmediato, horas más tarde, al medio día, me volví a levantar como una zombi, sola en casa, en medio del desorden post anio nuevo. Perdí la vergüenza y bajé al sótano en pantuflas y con mi pijama roja de snoopy, tenía que recoger las cajas de los adornos de navidad, era hora de "desarmar" la navidad. Hay algo de tristeza cuando se quitan los adornos, lo peor fue que recién cuando tenía todo empacado, caí en la cuenta que no le tomé foto a nada, no hay registro, es como que no sucedió.
Creo que hace dos anios compramos nuestros primeros adornos de navidad y como que no tenemos mucho entusiasmo, así que al desarmar todo, nos quedan dos cajas chicas, no es mucho.

Como cada vez que me quedo en casa enferma, me pego al computador mirando películas y videos y hoy encontré por casualidad un canal de youtube que me ha gustado mucho. Es como mirar un reality donde los protagonistas graban su día a día, terminas encariniándote con los familiares y amigos de los protagonistas y hasta con las mascotas, es lo que se llama un Vlog  porque es un blog pero en imágenes. Este canal lo graban una pareja de esposos, ella vive en Barcelona y él en Lima, es una amor a distancia que me ha atrapado porque son bastante naturales, graciosos y se nota que son buenas personas.

Ver esos videos me recordó el tiempo que pasé con mi esposo, en una relación a distancia, no tan dramática porque siempre estuvimos en el mismo país pero la distancia entre nuestras dos ciudades era lo suficientemente grande como para no poder vernos a diario. Recuerdo que nuestra mayor ilusión era poder vivir los dos juntos en la misma ciudad, las miles de despedidas al terminar nuestras vacaciones juntos eran horribles!!! Recordé nuestras charlas por chat y  la emoción de volver a vernos en cada visita.

En resumen mi historia es algo así (espero recordar bien las fechas): mi esposo y yo nos conocimos a finales del 2006. Yo estaba por terminar el primer anio del master en Dresden y él buscaba trabajo en Hamburgo, yo acababa una relación de mala forma con un estudiante que vivía en el mismo edificio de estudiantes que el mío y él había terminado una relación de un anio y medio con su ex, yo necesitaba de alguien que me ensenie alemán y él apareció ofreciéndose a enseniarme. Sí, nuestro primer contacto fue online, cada vez que lo cuento, la mayoría de la gente lo encuentra medio raro. Encontrar a tu futuro esposo en una página de intercambio de idiomas, es medio raro, lo acepto.

Esa primera noche nos quedamos chateando hasta el día siguiente, toda la noche, todavía no lo conocía pero sentí algo, la conversación fue medio extrania, yo con el diccionario a mano y él con una capacidad increíble de entender mis medio idioma, en esa época yo usaba únicamente el inglés y mi alemán era demasiado malo.

La primera noche que nos vimos en vivo y en directo, sentí otra premonición, él no conocía la entrada del edificio donde yo vivía y había estaba buscándola, el segundo que pasa bajo mi ventana, justo yo la abro, me mirá por primera vez y me reconoce, nos sonreímos. Está demás decir que ese primer encuentro fue muy pero muy excelente, fue como si nos conociéramos de antes.



 Foto antigua de ese día, ahora estamos más viejos y más gordos


Cuando estaba por terminar el master, para setiembre del 2007, el supervisor de mi tesis se enfermó y el proceso se alargó, tuve que dejar el cuarto de estudiantes y me fui a vivir con él. Convivimos juntos en Hamburgo por casi ocho meses, fue en ese lapso que él me pidió matrimonio por primera vez pero no nos casamos porque dudé mucho, sentía que no nos conocíamos tanto como para hacerlo, pero la convivencia fue muy bonita, fue como una luna de miel, hasta que regresé a Dresden porque mi profesor me propuso un trabajo en la universidad como Doctorante. Desde Abril del 2008 hasta finales del 2011, vivimos una relación a distancia y fue durísimo, yo en Dresden, él en Hamburgo, casí 5 horas de distancia, durante ese tiempo viajamos muchos juntos pero lo más difícil era despedirnos después de las vacaciones. En ese tiempo mi esposo consiguió un contrato indefinido en su trabajo y era imposible para los dos cambiar de ciudad.
Para finales del 2010 fuí yo la que ya sentía que quería casarme con él, por suerte él me sorprendió una tarde con el anillo. Estabamos comiendo solos en mi departamento, en Dresden, de pronto se arrodilló y me dió el anillo, estaba nervioso y casí ni le escuché la pregunta, es evidente que lloré, en realidad, las dos veces que me lo pidió lloré y le dije que sí entre lágrimas, pero ésta segunda vez sí estaba muy segura que quería pasar el resto de mi vida con él.
Para finales del 2010 fuimos juntos a Perú, él conoció a toda mi familia y compramos las alianzas. Fue un viaje bastante raro porque fue mi primer viaje de vuelta a mi país desde que me fuí en el 2005 y aparte de anunciar mi casamiento, quería decirle a mis viejos que estaba por abandonar el doctorado, que me iba definitivamente a vivir con mi esposo, pero no tuve el valor.
Nos casamos en Julio del 2011, mi viejo no vino pero sí mi mamá, fue un día un poco raro porque en mis planes nunca estuvo casarme, sentí que iba en contra de mis principios de vida libre pero estaba feliz de que él estaba feliz.
El tiempo más difícil vino después de mi renuncia a mi trabajo en la universidad y al doctorado, sobretodo porque no tenía plan B, como siempre en mi vida.
Esperé bastante tiempo y tomé todo el valor posible antes de anunciarlo a mi familia, todos estaban desilusionados de mí, por milésima vez. Por todo lo que trajo mi renuncia, no pude disfrutar los primeros meses de convivencia con mi esposo, estaba empezando de cero, otra vez, en otra ciudad.

A finales del 2012 encontré un nuevo trabajo en una pequenia empresa de infraestructuras y mi ánimo mejoró, encontrar trabajo fue difícil porque toda mi experiencia era académica y quería empezar a trabajar en obras, sin ningúna experiencia en campo. Todo ese tiempo de búsqueda, deterioró mi ánimo, cómo soy una mujer de terapia, mi esposo tuvo que demostrar su mayor temple, cada vez que recuerdo esos tiempos, me doy cuenta de la fuerza de su amor, ni yo me soportaba pero él me soportó, no se rindió conmigo.

Si tengo que dar un veredicto sobre la convivencia y el matrimonio, solo podría decir que se necesita mucho valor, resistencia, constancia, decisión y sobretodo mucho amor.



Vieja canción de Stefanie Heinzmann- Unbreakable





Madeline Juno- Like lovers do

jueves, 1 de enero de 2015

día 1

Foto del pasado otonio


Primer día del anio, después de las celebraciones del día anterior, amanecí casi al medio día, denuevo con gripe, era como si mi cuerpo me hubiese dado una tregua para poder celebrar.

Ayer por la tarde fuimos a la casa de una pareja amiga, después de comer y reírnos con los juegos de mesa, alguien sugirió un ritual de fin de anio: cada cual ponía su canción favorita y mientras sonaba, debías escribir un deseo y pegarlo en la punta de uno de esos cohetes grandes que ibamos a reventar a las doce, todos estabamos muy ebrios para siquiera poder encender un cohete pero salimos rumbo al Elbe, el camino no fue fácil porque por todos lados la gente reventaba cohetes. Pensé que eramos los únicos locos a la orilla del río pero no, había más gente en esa semi-oscuridad.
No fuí capaz de encender mi cohete y alguien lo hizo por mí,  lo único que yo podía hacer era mirar la infinidad de fuegos artificiales en el cielo.
El frío, la oscuridad, el  sonido constante y el reflejo de los fuegos artificiales en el río, fue extranio.


Hace un tiempo vi esta película "Blue is the warmest colour", es el nombre en inglés, en francés se llama " La vie d´ Adéle", la ví sola porque creo que es una película que no es del gusto de cualquier heterosexual, algúnas partes son demasiado especifícas y bastante hardcore, por momentos pensé que veía una porno aunque creo que las escenas justifican la trama. Lo que más me gustó fue el soundtrack.







martes, 30 de diciembre de 2014

la suma absoluta

" Como una hoja en blanco" el comic que hace poco terminé de leer, es la historia de una joven que pierde la memoria y va recogiendo los pedazos de su pasado, el final es revelador porque al no recuperar la memoria, decide empezar de cero. Me encantó.


Es inevitable, mientras arranco la penúltima hoja del calendario, no puedo evitar decirme "mierda, ahí se nos fue otro anio más". En un par de días tiraré a la basura esa última hoja del 2014 y eso fue todo, amigos.
En esencia la vida es tiempo, tiempo que se supone debo exprimir pero sobretodo disfrutar. Un viejo amigo me decía que el balance del anio debería ser la suma absoluta de esos pequenios momentos en los que fuimos felices. Qué excelente me parece esa idea, coleccionar esos momentos en los que nos hemos sentido de putamadre.


Lilly Wood & The Prick and Robin Schulz Prayer in C from EASYdoesitBERLIN on Vimeo.



No soy buena para el positivismo, apenas sonrío, me cuesta demasiado disfrutar de algo porque la felicidad siempre me ha parecido sospechosa y sobretodo, me encanta empaparme de tragedia ante cualquier mini adversidad del día a día, sí, es encantador vivir en mi cabeza.

Para cerrar este anio tenía que mandarme la metida de pata profesional que siempre acostumbro, tenía que hacer alguna cosa irracional o más o menos tonta, y la hice: me corté el pelo yo sola, de la peor manera, estaba tan echado a perder que pensé en pintarlo de azul para joderlo a fondo pero desistí y me lo pinté del color habitual. No sé si mi esposo está tan acostumbrado a mis excentricidades o si ya se ha rendido conmigo pero a él no parece afectarle mi nuevo look, camina de la mano conmigo por la calle como si nada. Bendito el invierno y los gorros de lana, lo que no sé es como voy a volver al trabajo con este desastre en la cabeza.

Esta navidad ha sido muy rara, más allá de mi horrible peinado. Simplemente no veía la necesidad de celebrar, cuando estaba en mi país lo que más me gustaba era ver la felicidad de mis sobrinos, esa emoción infantil no tiene precio. Mis sobrinos ya son casi adultos y por la distancia, me es imposible siquiera abrazarlos. Nunca me había tocado recibir a alguien en casa por navidad, por lo general yo iba de visita, a donde mi suegra, a donde mis hermanas, ahora me tocó ser anfitriona y  francamente creo que dejé mucho que desear, aunque mi esposo diga que no. El estaba feliz y eso fue lo único que me hizo tan feliz.
El hecho de que se queden a dormir en el departamento me incomoda, quisiera ser de esas personas cálidas que les encanta acoger gente en sus hogares como en un hotel, pero no, excepto algunas excepciones, yo no puedo. Este asunto es bastante irónico considerando que una buena parte de mi vida la pasé durmiendo en casas ajenas, sillones prestados, en cuartos de huéspedes y de gratis, soy una cara dura.
Mi cuniada y su novio son de esas personas agradables que pueden hacerse amigos hasta de alguien como yo y  mi suegra es de esas personas que se interesan en lo que sea que digas y sacan todo un tema de conversación de una sola frase que yo haya dicho, no necesité hacer mucho, mi esposo cocinó, yo me dediqué a comer todo lo que encontré en el camino, he subido tres kilos en lo que va de las vacaciones, literalmente: no sé cómo voy a sacarme todo ese peso de encima.


He comido una diversidad de chocolates, aquí chocolates Playboy, duraron unos pocos segundos.

El regalo navidenio más conmovedor fue una caja grande que recibí por correo de mi hermana favorita, adentro estaban muchos de los libros que estaba deseando leer. En mi familia, en Perú, teníamos la tradición de navidad de solo regalar a los ninios, ellos eran los protagonistas, los adultos no nos regalabamos nada, mi viejo nos llevaba a comprar ropa nueva días antes de navidad, desde que dejé de ser infante, mi mejor regalo era ropa nueva.
Cuando llegué a este país, lo más difícil de la navidad ha sido no abrazar a mi familia como era la costumbre, el abrazo de oso, largo y prolongado de las doce de la noche, algúnas lágrimas por esos sentimentalismos que nos agarraban a última hora al sentirnos tan cerca, acariciarles el pelo a todos, sentir sus corazones, puede sonar huachafo pero ese abrazo lo era todo. Ahora me queda el consuelo de meter pequenios regalos en una caja que no pese más de diez kilos y cruzar los dedos para que no se pierda en su largo camino a Perú, ahora, que reciban esa caja lo es todo.
Los alemanes celebran la navidad de otro modo, no se revientan cohetes porque está prohibido, se cena, se hace el intercambio de regalos, la sobremesa, el café en la sala, ver alguna pelicula juntos y luego a dormir. A mí me gustaba esperar a las doce, abrazar a todos, qué nostalgia.


La otra noche me pasó algo casí mágico, estaba arreglando el desorden sobre mi escritorio, los papeles acumulados en torres de vergüenza, por un segundo el caos sobre la mesa me recordó a mi abuelo paterno, en sus últimos anios de vida, asaltado de a pocos por la demencia senil, acumulando rumas de periódicos en su habitación. Yo le visitaba entre fascinada y temerosa, en la semi oscuridad de su lúgubre reino, casí lo pude ver, creo que sentí su olor a café, está  allí, al fondo de su habitación, con su pulóver plomo de cuello alto, la barba crecida y los ojos color caramelo que mi viejo heredó, voltea a verme y sonríe. Lo que daría por tener una de esas conversaciones sin sentido que solíamos tener, otra vez, una sola vez más. Creo que lloré.

BIRDY - NOT ABOUT ANGELS from Elliott Sellers on Vimeo.


El fin de semana manejé a otra ciudad a visitar a mi mejor amiga, para que eso fuera posible se necesitó una tonelada de valor y un copiloto de rigor, para llegar a mi destino tuve que cruzar medio Hamburgo, sortear  a los autos que nunca van a la velocidad indicada sino a muchisíma más, yo trato de no matarme en las curvas, ni dormirme en el túnel que me marea por su continuidad de luces que hipnotizan, mi copiloto no dice mucho pero sospecho que se arrepiente con el alma de haber tomado la peor decisión de su vida y talvez la última.
Yo canto a gritos la canción de Kevin Johansen "tu amor finiiiitoooo se acabará " mientras le doy golpecitos al timón, trato de parecer relajada pero por dentro me estoy muriendo de miedo.
Sufro de miedos irracionales y la única manera de superarlos es enfrentarlos, la gente te dice que no tengas miedo como si fuese fácil, cada vez que me siento tras el volante, estoy librando una batalla conmigo misma.
Cuando manejo me salen frases en espaniol, no sé por qué, después de dos horas manejando por la autopista sigo teniendo miedo, "el que renuncia es un cabrón " me digo en voz alta y mi copiloto no entiende un carajo.



Las canciones de Mon Laferte me gustan mucho para cantar a gritos, esta canción es de mis favoritas para manejar: "Mon Laferte- Orgasmo para dos", es poético cantar a gritos mientras se maneja, no sé por qué 


Para rematar mi mala pata de fin de anio, me corté la encía con un pan, cuál es la posibilidad de que eso le suceda a un ser humano racional?, como medio mundo está de vacaciones, me costó encontrar un dentista de turno que me rescate de la desdicha, me empezó a doler el diente y pensé que era una caries, así que tuve que manejar un camino considerable, muriendo de miedo al volante, todo para que me diga que no era ninguna caries, sino un minúsculo corte en la encia, maldito pan. Pero eso no fue todo, hoy amanecí con una gripe irremediable, de esas que te convierten en una máquina de hacer fluidos, me lagrimean los ojos y me gotea la nariz, tengo 24 horas para volver a ser yo, he tomado por asalto al botiquín, no me creo la mala pata que tengo.

No tengo resoluciones de fin de anio, ni balances de anio viejo, este anio me pasaron cosas muy buenas, hice posibles un par de cosas pendientes de mi "Bucket List" ( mi lista no es muy exigente, ni muy imposible) pero como dice ese viejo amigo, lo que cuenta es la suma absoluta de las veces que fui feliz. Creo que no se necesita mucho para serlo, sé que soy una caja de frustraciones, un manual de como hacerse infeliz pero hay veces, momentos ridículamente infinitesimales en los que soy capaz de ver lo hermoso de esta punietera vida.
Me hace feliz mirar el perfil de mi esposo cuando sonríe, es hermoso, en general ver las sonrisas de la gente que quiero, me gusta mirarlos cuando no estan conscientes que los miro, cuando ven una película y sonrien.  Algunos otros momentos suceden cuando más los necesitas, la sonrisa de un extranio, el abrazo de un amigo cuando menos lo esperabas, tomar la mano de quien amas, un chiste mal contado que te hace reír por lo tonto que es, miradas complices en el momento exacto, los silencios comfortables, esa frase que lees en un libro y que justo necesitabas leer, alguien la escribió justo para tí.
Soy una mujer de terapia y vivir conmigo no es fácil, soy una decepción con patas, el hecho que mi esposo se haya quedado conmigo por ocho anios, que me haya levantado de mis peores momentos, que haya hecho frente a mis peores dudas, que me haya amado en los momentos en los que ni yo misma me amaba, todo esta historia juntos es un gran pedazo de mi felicidad. Antes creía que no era importante que alguien te ame, sino amar, pero que alguien te ame es de putamadre.

Al final, la vida siempre será un jodido viaje, nos pasa de todo en el camino y el tiempo se lo va llevando todo por delante, si nos van a quitar todo, hasta la vida misma, que nuestra mejor venganza sea sostener nuestros mejores momentos con una sonrisa, haber sido felices es lo que nunca nos podrán quitar. 



Hace un tiempo que veo el programa argentino "Encuentro en el estudio" , son entrevistas y grabación en vivo de distintos cantantes, hay dos cantantes que me gustaron mucho: Abel Pintos y Lisandro Aristimunio.



Abel Pintos- No me olvides



Lisandro Aristimunio - Es todo lo que tengo



Lisandro Aristimunio - Azucar del Estero