jueves, 11 de septiembre de 2014

August and everything after




 Esperando el ferry para cruzar al otro lado del Elbe

Hoy para sorpresa mía, amanecí. Llevo una semana cayéndome a pedazos y en esa turbulencia de pastillas, tiempo perdido mirando al techo, durmiendo a lapsos, vomitando y quejándome de dolor, digamos que me fui un poco al carajo, principalmente porque no he podido quemar ni media caloría tirada en esta cama y creo poder sentir como me crece el trasero segundo a segundo. Lo que más me deprime es no poder ir a trabajar, me imagino al supervisor puteando porque mis planos no van a poder estar listos hasta que yo regrese, puedo escuchar su voz diciéndole a mi jefe que me despida. Me estresa la posibilidad de perder mi trabajo aunque las cosas con mi jefe van de lo mejor, el soplón que me acusó con el jefe sobre mi posible renuncia, sin querer, me hizo un gran favor. Mi jefe me cambió a una oficina más grande y me ofreció un aumento, no creo que sea difícil reemplazarme si me voy, supongo que le da flojera despedirme.
Igual, nada es seguro en esta vida y enfermarme por casi una semana no es para nada rentable para mi jefe.
Hoy, milagrosamente amanecí con un mínimo sentido de la realidad después de tantas pastillas, me alisté y decidí ir a la oficina a recoger unos planos, me veía fatal, ojerosa y medio inestable al caminar pero me sentía mejor aquí dentro. Durante la semana me había sentido tan miserable e inservible que salir a la vida me hizo mucho bien, disfruté como nunca el viaje en ferry, normalmente me encanta el viaje pero hoy me gustó mucho más.




Salí de la oficina antes de que vengan los demás, no quería ver al chico del casi beso, no sé si sea paranoia mía pero siento que la situación ha dejado de ser un estúpido juego y se ha convertido en algo por lo que empiezo a sentir rechazo, por donde se le mire está mal, no sirvo para jugar con los sentimientos ajenos y mucho menos con los míos. Sentirse atraído por otra persona no tiene nada de malo, lo malo empezó a suceder cuando le dí el espacio que no se merecía, cuando la posibilidad de algo más real se hizo latente, cuando dejé que esa "novedad" fuese un pretexto contra el tedio y la rutina del matrimonio. Cuando una se sacude de toda esa pelotudez comienza a ver las cosas un poco más claras, como que tiene la edad de mi sobrino, me doy asco.


No sé para qué me traje trabajo a casa si no he hecho más que mirar los planos y no he podido concentrarme en nada, es un hecho, en mi casa no puedo hacer nada productivo.
Lo único bueno de haber estado convaleciente y  hasta las patas, es haber tenido el tiempo para leer porque, a esas alturas, los ojos son lo único dispuesto a moverse.
Como tengo problemas de concentración y entre mis muchas locuras manías tengo la mala costumbre de leer varios libros a la vez, ahora estoy leyendo cuatro, sí, estoy mal del cerebro.

De estos cuatro libros que estoy leyendo









El último ( Amor de Isabel Allende)  es el que me ha causado un remezón aquí dentro porque me encuentro en una etapa de mi vida en la que me importa mucho la transformación del amor y sus distintos matices, me hago vieja y ya no soy la misma, aunque en mi cerebro yo siga teniendo quince anios, ya no amo como antes y lo noto.

Cuando le puse el titulo a este post tenía la idea de escribir sobre el álbum de los Counting Crows que marcó mi vida ( August and everything after) y del hecho que cada agosto desempolvo mi cd y esas canciones parecen nunca cansarme, pero terminé escribiendo cualquier cosa.
El Agosto de este anio de mi vida ha sido espectacular y tan hecho mierda en la misma medida, me da gusto decir que me ha gustado todo, nunca, ni en mis más locas fantasías, pensé decir esto: me gusta mucho mi vida, tal y como es, conmigo dentro, conmigo hecha mierda, conmigo feliz, conmigo escribiendo cojudeces.


Aunque la letra es un poco tonta, hay algo en esta canción que me gusta, me hace acordar a la época tan bonita que pasé en Dresden "Bosse- Schönste Zeit"



Aunque la pelicula no me gustó mucho, la canción sí. Lost Stars de Adam Levine.

 

No puedo evitar sonreír cada vez que escucho esta canción sobretodo el coro, es recontra maleada "Alligatoah- Willst du"

Creo que esta canción me gusta sólo porque el video es dulce. " Cro-Einmal um die Welt"



Esta película me la recomendó Ramiro, segun él, para que se me pase la calentura del momento, me gustó mucho sobretodo el final. " Kelly & Cal"

domingo, 10 de agosto de 2014

Demonios







La peor pesadilla de mi infancia tenía que ver con el demonio, el típico prototipo de las leyendas, la bestia con cuernos. Es raro que tenga media vida perdida en el olvido pero esa pesadilla la recuerdo de memoria. Tengo que confesar con verguenza que todavía hoy, esa imagen mitológica me sigue causando estragos,  es una de esas cosas contradictorias que tengo, no tengo religión pero me quedan esos rezagos.
Este fin de semana estuve sola en casa y para peor me puse a ver una película que era la viva representación de mis pesadillas de infancia. " At the Devil´s Door"



Después de semejante película me quedé sin recursos para distraer a la mente, me puse a mirar comedias y a leer comics pero nada servía, entonces me fui al carajo porque empecé a pensar en mis dilemas de trabajo. Entre los chismes de oficina, el estrés que nos hace discutir  y el coqueteo con el colega estoy un poco hecha mierda. Para empezar el segundo supervisor renunció y me clavó un machete por la espalda cuando le contó a mi jefe que yo también pensaba renunciar. Mi jefe cerró la puerta de su oficina conmigo dentro, tragué saliva, para mi sorpresa pude notar que no quiere que me vaya, es más, noté algo de súplica en su mirada, bueno, quizas era una alucinación mía. Con el primer supervisor de obra discutimos y luego nos reímos, ese típico comportamiento alemán, por lo visto me he mimetizado, maldita sea. La contadora se ha ido de vacaciones por varias semanas y he vuelto a ser la única mujer, no pasa nada, lo malo es que tengo que recibir sus llamadas cuando el practicante no está. Para terminar, con el chico del casí beso la situación se reduce a una sola palabra : incomodo. La última vez que estuvimos tan cerca nuestros brazos se rozaron y sentí que la piel se le erizaba, yo también sufrí lo propio, sonamos. Apartir de ese día trato de no mirarlo a los ojos porque la carne es débil y no quiero irme un poco más para la mierda.
Este fin de semana sin mi esposo ha sido reparador porque me ha dado tiempo para pensar en todo, no estoy confundida, tengo miedo de irme al carajo como antes, todo adicto tiene miedo de sí mismo. En mi caso, un paso en falso y vuelvo al hoyo del que tanto me costó salir, no importa cuantos pasos hacía adelante haya dado, el hoyo puede parecer lejano pero lo sigo viendo. Sé que ese maldito hoyo será solo un mal recuerdo, lo sé, un día a la vez.

ELaiza " Is it right?" 
 Is it right or is it wrong? I can't go on, you can't go on, if you say yes or even no. You don't know how and where to go


Alin Coen " Alles Was Ich Hab"
 

 Andreas Bourani " Auf uns"
 


sábado, 26 de julio de 2014

Ridere


Me senté frente a la máquina de escribir, como siempre, con la necesidad imprecisa de teclear.
En mi mundo, nada supera al placer de acumular papeles llenos de palabras, terminar con los dedos adoloridos mientras saboreo jugo de durazno y miro las flores del balcón.

Ya no sé que hacer con tantas hojas escritas, me gusta alucinar que acabaré enterrada en ellas, que alguien romperá mi puerta y una avalancha de papel le caerá encima, una explosión huracanada de mis letras escaparán por los aires y por unos instantes el cielo se llenará de toda mi vida en letras. Qué bonito sería, me quedo suspendida en ese pensamiento y sonrío mientras sigo tecleando a ritmo constante, con los lentes que se me resbalan por la punta de la nariz. Mientras escribo en ese trance de mecanógrafa del pasado, me gusta escuchar los antiguos vinilos que mi esposo heredó de mi suegro, hay una esencia mágica en las cosas antiguas, me gusta creer que la energía de las personas se queda en todo lo que tocamos con amor.

Estos días de verano se me han gastado despacito, he disfrutado todo, desde derretirme bajo el sol hasta trabajar demasiadas horas. A mi edad ya todo se gasta y hay que tomar las cosas como si fuesen a desaparecer ni bien las tocas. La ventaja de hacerse vieja es que ya sabes lo que quieres y si bien se siguen cometiendo errores, más me vale no perder el tiempo en hacerme infeliz. 

Sé que soy una mujer explosiva, de esas que gritan y tiran cosas, los decibeles de mis gritos dependen de la intensidad de la rabia que se apodera de mi cuerpo como a una posesa. Soy un pequeño huracán, una pesadilla de metro y medio, mis manías, mis dependencias, mis problemas sicológicos, ni yo misma me soporto pero el objetivo es aprender a vivir conmigo misma sin destrozarme el alma en mil pedazos, ha sido difícil pero no imposible, de odiarme sin remedio he pasado a decirme al espejo que me acepto, puedo empezar a perdonarme. Es raro, como entrar a los escombros del alma cual albañil y repararlo todo.

Para recordar este trance de recuperación, hace casi un mes, me hice mi segundo tatuaje, quería dejar una huella imborrable de este momento, el recuerdo del dolor de mi primer tatuaje era borroso y lo agrandé con el tiempo, como he pasado media vida escapandole al dolor adormecida con pastillas, le temía a mi propia cobardía pero descubrí con sorpresa que el dolor no era tanto como esperaba, llevé un libro que venía devorando con ansias y por momentos me olvidaba que un jovencito me clavaba una aguja en el brazo, creo que estoy lista para mi tercer tatuaje.

 mi segundo tatuaje


El libro que devoré, la biografía de Marie Curie, me encantó.


Tengo una cantidad irresponsablemente acumulada de libros por leer. Para mi cumpleaños, mi esposo me regaló un vale de compras para una librería y lo canjeé de inmediato con un placer incomparable, luego recibí otro vale parecido de regalo cuando me dieron la nacionalidad, hice lo propio y como soy viciosa, un día que pasaba por la biblioteca no me pude resistir y me pedí prestado una ruma más de libros, sin contar los comics que fui a comprar en un arrebato descontrolado de mi vicio por leer.

Luego de nueve meses interminables, recibí mi carta de identidad alemana, al fin. Después de dar dos examenes, esperar los certificados, presentar todos los papeles, después de la triste renuncia a mi nacionalidad peruana, después de varías citas en migraciones, y vuelta a esperar con paciencia infinita, recibí la mil veces esperada carta de invitación para la ceremonia de entrega del certificado de nacionalidad.
En mi caso, los trámites demoraron mucho porque la jurisdicción a la que pertenece mi distrito es amplia y cubre varios otros distritos, en la ceremonia había harta gente, familias enteras que recibían la nacionalidad en grupo.
La ceremonia era un mero formalismo pero no pude evitar sentirme rara, pueden ser solo papeles, nada cambia la esencia de uno, nunca dejaré de ser peruana, así en papeles ya no lo sea. No me siento alemana, así en papeles ya lo sea.
Este país me ha dado mucho y si me preguntas dónde está mi hogar te diré que aquí, por ahora.
Luego de recibir el certificado, recién pude tramitar mi carta de identidad, esperé dos semanas más y cuando tuve el bendito documento entre los dedos, no sentí nada, tanto esperar algo para al final perder toda la emoción.

recibiendo el certificado

En el trabajo las cosas siguen su curso, tenemos harto trabajo y la gente anda estresada, el supervisor de obra ha demostrado tener un temple de acero, apesar de la carga estresante de trabajo no pierde el buen talante, lo admiro. Hace poco el segundo supervisor pidió descanso médico por estrés, sospecho que renunciará, cada vez que empiezo a acomodarme al grupo de trabajo, alguien renuncia y todo se descompagina. Con el colega del casi beso, las cosas siguen un tanto raras, hay momentos en los que nos comportamos como los adultos que somos, pero el desequilibrio se cuela y nos miramos con nostalgia, como extrañando esos días de joda, cuando creímos que coquetear era inofensivo. Par de ilusos.

La semana pasada estuve de vacaciones para evitar el estrés del trabajo y para terminar de hacer las horas obligatorias para el brevete, manejar se ha vuelto divertido y no veo las horas de dejar de usar el bus y el subte, pero aún me falta robarle algunas horas al día para terminar las horas de practica mientras espero por la fecha del examen, de dónde saco paciencia?
Terminé esta semana con dolor de cabeza, no sé será el estrés o es que me sigo cayendo a pedazos.

Estas semanas no he dejado de escuchar a Tom Odell, me encanta su música
 



 Arisa es una cantante italiana que me ha gustado mucho sobretodo sus canciones "L´amore é un ´altra cosa" y " La notte"






Volví a ver la pelicula Creation, basada en la vida de Charles Darwin, y no me arrepentí




"Hateship, Loveship" es una pelicula triste pero linda a la vez, me gustó.