martes, 28 de octubre de 2014

Lunes






No sé, se me hace que los lunes se pasan volando, es como si los segundos pasaran saltando de dos en dos, haciendo trampa. Talvez solo sea yo, acomodando fantasías para soportar esa repetición diaria que empieza todos los lunes a las cinco de la maniana cuando el despertador, como siempre, se mete en la mitad de mis suenios y los destruye.
Un lunes de esos, de ida al trabajo, me confundí de ferry y contra mi voluntad, dí un largo paseo por medio Hamburg, de puerto en puerto, me dí cuenta cuando levanté la mirada de mi libro, la vista del horizonte era conmovedora, tanto, que no me importó andar perdida, hubiese seguido viajando de buena gana pero el deber me llamaba y me bajé en un puerto desértico para tomar el camino de regreso. Soy una pelotuda oficial, es casí imposible confundirse de ferry, el número de la ruta está marcado en letras luminosas practicamente en proa, debí haber subido con los ojos cerrados o como siempre, pensando en cosas en las que una persona normal no piensa. En mi defensa diré que estaba pensando en el trabajo que me espera en la oficina y en los millones de dilemas que últimamente me salen al paso como si los llamara.
Por lo general mi vida es un caos pero siento que estoy abusando del pánico, cuando la gente me pregunta a qué me dedico, debería responder: soy vaga, así de simple, porque todo me da flojera, lo único que sé es que existir cansa. Creo que estoy un poco harta de no poder concretar mis maravillosos planes porque no me alcanza el dinero, entre el seguro de mi "nuevo" auto y todo lo que voy a gastar en gasolina, incluyendo todas las energias que tengo que invertir para obtener por fin el permiso a la primera porque ya no me quedan más centavos en la cartera, pues estoy bastante caótica.
Lo único bueno es que mi hermosa profesora de manejo me declaró apta para el examen de manejo hace unas semanas pero aún sigo esperando por la bendita fecha. Si no me mato yo, me mata mi jefe o la inmensidad de mis desdichas.

No sé que me trae tan compungida, estoy como arrugada por dentro, creo que es el fondo musical de mis días, no he parado de escuchar canciones deprimentes, o talvez los libros que leo, estoy leyendo un libro que se me antoja hermoso, originalmente escrito en hebreo de un sobreviviente a la segunda guerra mundial, se basa en recuerdos y su hermosa manera de contarlos, a veces me tengo que morder los labios para aguantar las ganas de llorar, maldita sea.



De casualidad encontré mi mp3 que se apolillaba en un cofre de esos en los que guardo cachivaches y lo prendí, fue como resucitar el pasado, todas esas canciones me recordaron a Dresden y el fondo musical de camino al trabajo, esos 12 minutos a pie de mi departamento a la oficina de la universidad, qué carajos, me dí cuenta en un segundo que no quiero volver a ese trabajo ni muerta. Lo único bueno de resucitar ese viejo mp3 fue recordar el unplugged de Café Tacuba, me puse a cantar a gritos y se me levantó el ánimo en una.



Me encanta el sonido del violín, sea el ritmo que sea.


Mi hermana favorita me pasó el link de una serie argentina y la empecé a ver casí sin ganas porque el argumento no me estaba gustando pero me quedé mirando por la musica, la serie empieza con la musica del verano del 92', yo pasé el anio 93'  en Argentina, nunca olvidaré el recital de Charly Garcia al que fuí con un grupo de amigos y uno de ellos me cargó a los hombros para ver al loco de Charly destrozar el escenario, qué recuerdos, maldita sea, mi juventud extinta parecía regresar a mi cuerpo por arte de magia, por la magia de la musica. Poco a poco me enganché con esa serie y ahora no me pierdo un capitulo, lo que más me gusta aparte de la musica es que los protagonistas no son perfectos fisicamente, son normales, son mortales. La serie se llama " Viudas e hijos del Rock & Roll"




Una canción que me gusta mucho " Afterlife " de Ingrid Michaelson




viernes, 3 de octubre de 2014

el diario


El fabuloso diario de Frida Kahlo


Es la primera vez que leo un diario ajeno, se siente extraño pero no puedo dejar de hacerlo, leer algo tan íntimo es de un voyeurismo exquisito, es difícil de explicar.




La introducción del libro te lleva por la historia de dolor de la artista y por el panorama cultural del México de entonces, luego vienen las páginas de puño y letra de la artista, fabuloso, hace mucho que un libro no me hipnotizaba como este. 

En general me gustan mucho los diarios escritos a tinta, es una pena que de mis primeros diarios no quede nada, el primero que escribí en toda mi vida me lo robaron junto a mi bolso en una confusa situación. En el 2005 antes de dejar mi país para venir aquí, quemé los diarios que acumulé a lo largo de los años, no podía dejarlos y menos llevarlos conmigo, eran demasiados. 
Antes de cumplir los 18 años, cuando regresé de Argentina a mi país por las vacaciones de navidad, jurando que me iba por unos meses (lo que no sabía era que había regresado para quedarme), viajé casi con lo que tenía puesto, dejé media vida escrita, allá, en San Juan, Argentina, todos mis diarios de adolescencia se quedaron en una maleta que acabó en la casa de una amiga de mi hermana, no volví a saber de esa maleta y de su contenido. Lo más probable es que alguien tiró todo a la basura.

Aquí, en casa y en estos casi nueve años que llevo en este país, he acumulado varios diarios que empiezan a estorbar, mi esposo construyó un pequeño compartimiento arriba de la cabecera de la cama para poner mis innumerables diarios, antes los tenía en la biblioteca de la sala y aunque no mucha gente que sepa español entra en nuestro humilde hogar, no era bonito dejar mis cuadernos ahí, tan expuestos. 

Escribir me ha salvado, o al menos eso creo yo, el papel lo ha aguantado todo, desde mis crisis existenciales hasta mis ataques de ira y de desconsuelo, mi frustración, mi dolor y mis alegrías pero sobretodo me ha servido para sacarme de encima, el peso de existir, de ser yo. Escribir es terapéutico, de mil maneras tranquilizador y en pocas palabras, es mi vicio, eso que no puedo dejar de hacer, porque el cuerpo me lo pide.

Ayer amanecí escribiendo y garabateando mi diario, han sido días pésimos y de mala pata, tengo la cabeza en cualquier parte, el miércoles, regresando de una obra, con los zapatos de suela alta, me tropecé en un escalón y caí, no hubiese sido nada grave de no ser porque en una mano llevaba una botella de agua....de vidrio, maldita sea. Me corté la mano, por suerte la izquierda , traté por todos los medios de ocultar la sangre que goteaba, hace mucho que no me veía sangrar, de todas maneras alboroté la oficina buscando alcohol para desinfectarme, el practicante me vendó la mano y todos me preguntaban cómo pasó todo, me daba verguenza decir lo torpe que soy. En las obras, lo primero que uno aprende es a mirar bien dónde se pisa, la seguridad ante todo y yo,  me tropiezo en la escalera de entrada a la oficina, puedo ser más torpe?
Para hacer más incomodas las cosas en la oficina, el chico del casi-beso me evita, se va sin despedirse, ya ni nos miramos, yo hago lo mismo por imitación pero no porque quiero, creo que es mejor así, maldita la hora en que le dí cuerda a algo tan poco cuerdo. Ramiro me dice que lo bese de una vez, para romper el hechizo, para que me de cuenta que es como besar a un hermano, para sentir asco y me deje de parecer atractivo. A estas altura no queda la más mínima posibilidad de un beso, lo más probable es que uno de los dos renuncie, es cuestión de ver quién resiste más esta incomodidad.

El fin de semana pasado salí a tomar un café con una chica agradable, la pasamos excelente, pasamos del café a la cerveza y luego al tequila, acabamos en una disco y luego se acabó la noche porque estabamos muy borrachas, me gustó mucho pasarla con ella, siento que podemos ser amigas, ella ha pasado muchas cosas parecidas a mí, nos une la experiencia de haber pasado por terapia, tenemos casi la misma edad y nuestras parejas son mejores amigos. Se me hace difícil conectar con las personas, el que haya conectado con ella me parece casi un milagro y me hace pensar que no todo está perdido en mi pequeño mundo antisocial.

Estas noches duermo abrazada a mi esposo como un koala a su árbol, tengo miedo de soltarlo, las noches se hacen largas y frías, siento que él es lo único cuerdo y bueno de mi vida, como mi espacio de tierra firme, mi isla, siento que si lo suelto me iré al carajo. Es fácil aferrarse a los que amamos, a los libros, a la rutina, a los vicios, lo difícil es afrontar la vida, tal y como es, talvez por eso escribo, para que cuando me haya ido, algun voyeurista abra mi diario y ría y llore conmigo, para que me acompañe en diferido.



La canción corta venas de Madeline Juno " Always this way"



Recomiendo la sesión acustica de Elif, me gustan varias de sus canciones sobretodo " 200 Tage Sommer"



Me gustan mucho los covers de Edei, esta canción es propia y bastante alegre: "Loved"



Esta canción no me gustó hasta la mitad del video y luego la frase final casí me hace llorar, Colbie Caillat "Try"



jueves, 25 de septiembre de 2014

Psicodélica




El miércoles pasó lento y yo queriéndome bajar de mi propia vida como quien se baja de un bus. Ojala fuese tan fácil. Me pasa que, cuando lo veo todo en difícil, termino abriendo mi cajita metálica de AC/DC, en donde guardo todo un arsenal de pastillas y me doy un viaje gratuito ( y artificial) hacia la felicidad. Lo único malo es que siempre se regresa y el aterrizaje forzoso a la realidad puede ser aun peor. Da lo mismo, el libretista de mi vida también anda en drogas.

Hoy nos volvieron a tomar las fotos para la página web de la empresa, con los ojos hinchados por haber llorado el día anterior, con mis pelos imposibles de peinar y mi sonrisa fingida, volví a posar, esperando que mi rostro insalvable salga menos horrible que siempre. El fotógrafo se acercaba peligrosamente a mi cara, sospecho que nunca en su vida vio una cara tan desastrosa como la mía, me dijo que tenía dientes bonitos, que debería sonreír más. Caí en la cuenta que casí nunca sonrío. Cuando vi los resultados, me di cuenta que a mí, todo lo que como, se me va a la papada y a los cachetes.

Ya debería estar dormida para no ser un zombie maniana por la maniana pero tengo varios asuntos haciéndome nudos gordos en el pecho, estoy tan necesitada de un hombro amigo que he invitado a alguien a tomar un café, nisiquiera necesito que alguien me escuche, honestamente, necesito el contacto humano, alguien que no sea  mi esposo o los colegas del trabajo. Hace siglos que no salgo a tomarme un buen vino o a sentarme en un pub a reírme con un amigo, hace tanto que no bailo, hace tanto que no me emborracho, me doy pena francamente. Mi mejor amiga se mudó a otra ciudad y acaba de salir embarazada, lo que significa que, en su vida, ya fuí. Es la ley de la vida.

Me he cambiado de escuela de manejo, debo ser la persona que más se ha demorado en sacar el brevete en toda la historia de la humanidad, lo que sucede es que no tengo tiempo y voy cancelando las horas de manejo y desde que me enfermé no he vuelto a manejar, se supone que me falta poco para dar el examen practico pero no hay cuando. Ya heredé el ex auto de mi esposo, lo miro de reojo al subirme al bus, tengo las llaves pero no puedo subir a manejar, es frustrante, es jodido, es para morirse.  Me cambié de escuela y estoy metida hasta el cuello en un ajetreo de papeleos y gastando mis últimos centavos en pagar las benditas horas de manejo, tengo una nueva profesora que es excelente, casi le doblo en edad y en peso, me parece chistoso que me vea tan vulnerable ante ella, si fuesemos una caricatura, yo sería un elefante al volante y ella, una dulce hormiguita.

Camino a casa volví a caer en el vicio y me metí en la biblioteca, tengo una cantidad exagerada de libros por leer en casa, algunos están nuevitos, esperando por mí y yo sigo acumulando más, debo tener alguna clase de desorden acumulativo, estoy enferma. Me parece que leo para escapar de mi realidad, me entristece cuando acabo de leer un libro y para no sentirme mal, empiezo a leer otro de inmediato, no puedo apegarme a nada en esta punietera vida porque corro el riesgo de hacerme adicta, qué carajos.

Me vino una infección a los oídos y me tengo que aplicar unas gotas malévolas que me dejan peor, osea medio sorda, parezco mas tonta que siempre, el otro día, el chico del casi beso la hizo larga para venir a sentarse a mi lado, por asuntos de trabajo tenemos que coordinar cosas juntos y se nos hace un mundo, por más que evitamos el acercamiento, siempre llega el maldito día en que nos sentamos en medio de tanta incomodidad, codo a codo, tan cerca, oliendo su perfume, pensando sin querer : cómo carajos alguien puede ser tan bonito?  y por supuesto sin poder concentrame un carajo en lo que estamos haciendo, a él se le caen las cosas y tampoco puede un carajo porque de seguro nota mi cara de imbécil, después que se va y no hemos hecho un carajo, viene mi jefe a decirme si ya le pregunté aquello o lo otro, y termino llamándolo como tres mil veces al día, así no se puede maldita sea!

Mi vida sigue su curso y tengo como miles de nudos en el pecho, me muero por empezar a hacer el boxeo, por meterme al curso de escritura pero aun no puedo, no mientras no saque el brevete y no me sobra el tiempo, me hago vieja cada día, me siento como en una mala novela, atrapada en un sótano, sin saber si mi vida es un mal chiste o un pequenio thriller. No hay duda, el libretista de mi vida está recontra metido en drogas.

Vieja canción de los Beatsteaks que me levanta el ánimo



La letra de esta canción me gusta mucho, Luke Sital-Singh- Bottled up tight

My heart and my mind have been with me always, but not long enough to keep them in line, I know that my mind has both good and bad days, but my heart wins every time.
I feel a fire, I see a flame set me a light, bring me desire, bottled up tight. Like caging the ocean,
dousing the sun, download the sky, bring me emotion, bottled up tight.





Hay cuatro películas que me muero por ver ahora pero, maldita sea, debo dormir.

"What if"


 " Who is Dayani Cristal?" un documental con Gael Garcia, demasiado interesante.


"Love, Rosie"




 "Los insólitos peces gato"