fatal


Desperté en una camilla, me empujaban  fuera de la sala de operaciones, la voz de la enfermera me invitaba a despertar, lo único que sentía era que estaba destruída. Mi hermana tenía razón, salir de esa operación se siente como si un camión te hubiese atropellado.

Finalmente me operé, me cansé de postergarlo, es decir, mi cuerpo se cansó de esperar, no era decisión mía, tenía que operarme o dejar que mi vesícula reviente.

Todo pasó bien rápido, fuí a parar a emergencias un viernes y un lunes por la tarde me operaron, ya no tengo vesícula, ahora tengo cuatro cicatrices en la barriga y una colección de piedras que antes estaban dentro de mí.

 Es asqueroso mostrar mis piedras pero me parece alucinante lo negras que son mis piedrotas, y qué tal cantidad!


No ha pasado ni una semana desde que entré al quirófano y ya empiezo a sentirme mejor. Todavía no puedo hacer todo lo que antes hacía, en ésta semi incapacidad, hasta que cicatricen bien mis heridas, siento nostalgia de todo lo que antes hacía sin esfuerzo. Por momentos me llega al cacho lo que me han prohibido e intento ser la de antes, es imposible, soy una maquina averiada hasta nuevo aviso.

Lo más terrible de todo esto es que no puedo baniarme todavia, tengo que usar métodos creativos para asear a mi abultado cuerpo, al final Arvid termina ayudándome a lavarme el pelo, siento que tan depronto me he convertido en una abuela, caminar rápido se me hace imposible y vivo pendiente de las pastillas para el dolor.

No todo fue tan malo, en el hospital me atendieron demasiado bien, de no haberme sentido tan nauseabunda y adolorida hubiese disfrutado a la legión de enfermeras y enfermeros bien parecidos que venían a cualquier hora a atender mis necesidades más básicas, amé las bolsitas salvadoras que me inyectaban a la vena para calmarme el dolor y  debo aceptar que la comida estaba buena. La abuelita que compartía la habitación conmigo se preocupaba al ver mi cara de dolor y siempre estaba presta a ayudarme, me acomodaba la almohada  y una vez me puso una toallita de babero, tenía un problema en los pulmones pero se resistía a quedarse echada en la cama. Ahora la entiendo completamente.


La canción que me acompanió durante mi estadia en el hospital fue Bleed it out de Linkin Park

 I bleed it out, digging deeper just to throw it away, just to throw it away, just to throw it away I bleed it out!!
Escuchar esos gritos me daba la sensación de que yo también gritaba, botando la frustración de sentirme atrapada en un cuerpo adolorido y maltratado, me daban ganas de escapar de mí.

El primer día luego de la operación yo era un desecho humano, necesitaba ayuda para levantarme de la cama y caminar me daba nauseas, es cierto que cada día me siento bastante mejor pero todo el proceso y sobretodo los primeros días fueron recontra jodidos. Yo no pienso operarme nunca más en la vida, almenos sólo si es de vida o muerte.

Estos días mi vida se ha quedado en suspenso, poco antes de caer en el hospital estaba entrando en una crisis existencial que tenía mucho que ver con mi carrera profesional, me resisto a permanecer en trabajos de oficina en los que me siento miserable, siento que debo agarrar ese sentimiento escondido dentro y salir a buscar lo que quiero hacer para siempre. No es fácil, nada fácil. Ojala me pudieran sacar las piedras del cerebro también.


Estas dos canciones las tengo pegadas en la mente día y noche.


Ed Sheeran - Lego House (Official Video) from Ed Sheeran on Vimeo.




MIA. - FALLSCHIRM (offizielles Video) from MIA.rockt.Berlin on Vimeo.


Hace poco vi la pelicula " La cara oculta" y me quedé un poco impactada con la trama, me quedé pensando que una mujer que ama a un hombre infiel puede quedar atrapada en ese sentimiento absurdo de querer cambiarlo, de querer creer que él la ama apesar de que se acuesta con otras, al final termina haciéndose danio a ella misma. He tenido parejas infieles en el pasado y la única respuesta es simple, si te amara de verdad no te haría perradas.

frío


Nueve grados bajo cero y yo estaba en la parada del autobus, congelándome. En invierno, llegar al paradero unos minutos antes que el bus es fatal, te metes a cualquier café o caminas dando vueltas para calentarte pero no sirve de mucho. Esa mañana, tenía casi todo mi guardaropa de invierno puesto encima pero el frio me hacía sentir que llevaba puesto casi nada.
La verdad , he vivido varios inviernos en este país y recuerdo bastante bien el día que acompañé a una  amiga, antojadiza ella, a comprar una guitarra cuando la temperatura era de -24 °C, media cara bajo la chalina, el frio era tal que me dolían los ojos.  Mi primer invierno lo pasé vistiéndome capa sobre capa como una cebolla, con el tiempo empecé a acostumbrarme y ahora me visto con algúnas capas menos. 
Estos días la temperatura ha bajado bastante y ya no se me antoja salir a correr, lo bueno de correr bajo techo en la caminadora es poder ver películas mientras corro. Cualquier cosa antes que darle vueltas a mis pensamientos, es increíble las cosas que una piensa mientras hace ejercicios. A veces poner una pelicula no es suficiente para distraer a mis pensamientos y pongo musica, cualquier bulla sirve, es una lastima que no se pueda correr y leer al mismo tiempo.
La semana pasada puse una pelicula que me recomendaron, The Flowers of War, no me gustan las que tratan sobre guerras, me causan estrés pero ésta pelicula parecía prometer, la trama se fue poniendo interesante y bastante dramática, hace mucho que no lloraba con una pelicula, y ahí estaba yo, corriendo y lllorando. No hace falta mucho para hacerme llorar pero son pocas las peliculas- que yo recuerde- que me hayan hecho soltar algúnas lágrimas.
The Flowers of War, 1937, Japón ataca China, un pueblo en cenizas, un templo que sirve de refugio a un grupo de niñas, un sepulturero al que sólo le importa el dinero, un monaguillo huérfano, un grupo de prostitutas, un soldado. La guerra y el sufrimiento une a todos esos personajes para que al final, todos ellos se conviertan en héroes. Lágrima asegurada..




Al final, me quedé con la tristeza de la película y me prometí no volver más a ver películas tristes mientras corro. Hace unos días, arreglando la repisa de CDs, encontré la primera temporada de Ugly Betty que Ramiro me dejó en una de sus últimas visitas, nunca me atreví a ver esa serie, no me llamaba la atención pero le dí un chance y empecé a ver los primeros episodios mientras corría en la caminadora.

Es evidente que me siento identificada con Betty aunque a decir verdad, ni con todo esos desarreglos, Betty está lejos de parecerme fea, tendrían que verme sin maquillaje y despertando a las 5:30 am para saber lo que es el concepto de fealdad. La actriz protagonista es una de mis favoritas y tengo que confesar que me he enganchado con la serie. Supongo que me identifico con eso de no encajar, de ser la fea del trabajo y sobretodo con la ropa, aunque mi estilo es aún más desastroso, almenos Betty es mucho más colorida, en fin, siempre he sido una negada para la moda.



Esta canción  extraña me la pasó Ramiro, me dijo que al escucharla pensaba en mí, le parece recontra rarazo verme en mi nueva etapa, supongo que me imagina leyendo recetarios, en la cocina removiendo las ollas y con mi plumero sacando el polvo de los rincones, cuando le dije que estaba barajando la posibilidad de tener hijos se pensaba que lo decía de pura joda, bueno, no lo culpo, las personas que me conocieron antes de Arvid no podían siquiera imaginarse que acabaría casándome, no porque fuese  independiente o solitaria sino porque siempre estuve en contra del compromiso de por vida y nunca creí en el matrimonio y si me hablaban de tener hijos siempre ponía cara de asco. Supongo que he cambiado bastante sobretodo porque ahora creo en cosas que antes no creía y he hecho cosas de las que no me creía capaz y me gusta, sobretodo porque yo nunca planeo nada, estar aquí y ahora nisiquiera lo imaginé.