Creo que tenía doce años cuando mi viejo quiso enseñarme a manejar un auto, fue una broma porque jamás me dejó manejar los pedales, él iba siempre con su pie en el freno, era bochornoso y hasta incómodo, la verdad, no confiaba en mí. Mi hermano había aprendido a manejar auto a los doce años porque mi viejo no le metía el pie en el freno, eso era seguro.
Al final uno termina dándose cuenta del por qué de las cosas: mis viejos me sobreprotegían al extremo, por evitar que me matara saltando del balcón ( que tenía una baranda bastante baja) o cortándome con los cuchillos, me dieron un arma infalible: el miedo.
A los seis años, toda yo era un manual andante para evitar accidentes caseros, algúna vez traumé a unas amiguitas contándoles lo que les podía pasar si tocaban un cable pelado, debí haber sido bastante insoportable. No recuerdo haberme hecho mucho daño en la niñez, lo más arriesgado que hice fue bajar y subir las escaleras metálicas( y en espiral ) en patines, osea sosteniendome en los frenos (los patines de mis épocas tenían un freno fenomenal y grandote en la punta de adelante), claro que algúna vez me saqué la madre y guardo una cicatriz que me recuerda ese día por el resto de mi vida..
Hoy por hoy ya no le tengo tanto miedo a las cosas filudas, tuve mis épocas en las que solía cortarme los brazos y mi gillette ( mi cuchilla) era mi mejor amiga. Hace un tiempo mi hermana mayor, en un acto de caridad, me dejó manejar su auto en un estacionamiento al aire libre, no lo hice nada mal pero me da bastante vergüenza ser la única en la familia sin licencia de conducir, hasta mis sobrinos manejan. Aparte de la vergüenza, siento que me dará la independencia que me falta, por ahora es Arvid quien me lleva a todos lados en su auto pero siento que dependo mucho de él y eso jode. Siempre sueño que me subo a mi carro y me voy manejando hasta Perú ( en los sueños todo vale).
Por lo general cuando tengo un pendiente en el trabajo y aún no sé ni cómo resolverlo (porque en mi trabajo hay muchos que se creen genios y cuando me dan a programar algo yo siempre digo que sí puedo para demostrarles que cualquiera puede y ellos no son genios) me da miedo y adrenalina ante el reto, sé que ya estoy abuela para esa ridiculez, pero me da una cosa en el estómago, un miedo rico, sí, estoy loca.
Hoy estaba bajoneada porque a veces me da por estarlo sin razón aparente, pero algo cambió mi día. Una de mis colegas nos invitó a una comida en la cocina para celebrar que ya cambió de apellido, está felizmente casada. Me acerqué a la cocina donde preparaba su celebración y cuando se voltió y la abracé para saludarla pude notar que está en la dulce espera. Por algúna razón ver su barriga me emocionó sobremanera, para explicar esto debo decir que desde que tengo nueve años ( y me convertí en tía) he estado cerca de embarazadas ( sí, tengo un montón de sobrinos) y un bebé da esperanza, no sé por qué.
Mi colega estaba algo palteada ( con vergüenza) porque en nuestro trabajo, estamos en proceso de sacar la tesis doctoral y no es un trabajo totalmente serio, es un trabajo académico y quedar embarazada es arriesgar tu trabajo y tu tesis, pero la felicité por el valor de imponerse, por no importarle lo que digan los dizque genios que trabajan con nosotras, porque todos son hombres, y las mujeres siempre tenemos que hacer el doble, porque somos profesionales y también madres.
Me emocioné un montón carajo, porque yo también he postergado ser madre para ser profesional, verla me daba ánimos, porque yo también pronto me casaré y empezaré a procrear ( espero no ser estéril o que mis ovarios ya estén fosilizados). Es increíble, antes, cuando creía en Dios, le pedía que me hiciera estéril ( sí, soy imbécil ) porque apesar de que he crecido con bebés todo el tiempo, tenía miedo de la tontería que podía hacer con una nueva vida, es demasiada responsabilidad, porque no soy buena para nada, porque cómo le voy a decir que he dormido con hombres y mujeres, que dejé de estudiar por un tiempo porque se me dió la gana de vagar, que soy adicta a la comida, que fumaba marihuana como loca, que me cortaba los brazos y las piernas, que de no ser ingeniero me hubiese encantado ser siquiatra de presos, que hubo un tiempo que no sabía en donde amanecía. Cómo una mujer asi puede ser madre? qué clase de ejemplo puedo ser para alguien?.
Cuando se lo dije a Arvid se rió y al abrazarme me dijo que mi hijo va a estar orgulloso de mí como lo está él de mí. Eso me bastó para creer que vale la pena tener un hijo con Arvid, es una buena persona y si mi hijo se parece a él pues vale la pena. Ya no tengo tanto miedo.
Me gustan las películas de Ricardo Darín y desespero por ver " Un cuento chino", hoy temprano tenía ganas de decir igual que el protagonista: estoy como el culo, los argentinos tienen una manera deliciosa de putear, me gusta.


Tati querida, gracias por tu comentario, en verdad me ayudó bastante. Es tan simple todo ¿no? debo ser fuerte :)
Cuando puedas visítame otra vez, acabo de actualizar.
Besos enormes :)