A mí, recordar momentos del pasado se me hace difícil. Tengo muy mala memoria, sin embargo, hay momentos que siempre recordaré porque son como hitos, son momentos que lo cambiaron todo. El nacimiento de cada uno de mis sobrinos, la muerte de mi abuelo, el divorcio de mis viejos, el primer beso, la primera noche de sexo, mi primer pucho, la primera vez que me emborraché, el único hombre casado con el que me involucré, la única mujer de la que estuve perdídamente enamorada: Leila, el último porro de marihuana de mi vida, la primera vez que me subí a un avión, la última noche que dormí en la casa de mi viejo, el día que acabé la universidad, el día que me fui de Perú, la primera cita con Arvid, el día que sustenté la tesis del master, el día que Arvid me pidió casarnos, el día que me ofrecieron el puesto en la universidad y lo más reciente, mi renuncia, el día que decidí dejar todo esto, es el hito más dolorosamente importante porque estoy cambiando radicalmente de camino.
A veces, decidir el camino más feliz para uno, no es siempre el mejor para todos. Todavía me duele escuchar a otros colegas hablar sobre sus doctorados, la certeza de que eso ya no es lo que quiero me alivia pero hay un dolor que no sé explicar, creo que bien en el fondo, siento que estoy fallando aunque bien en la superficie estoy segura que ésto es lo que he querido hace mucho, este trabajo me estaba jodiendo la vida, lo odiaba. Renunciar no sólo ha salvado mi alma, me ha salvado la vida entera, con los días me siento mejor.
Mi familia hace mucho que se fue al carajo, es decir, somos un grupo de gente tratando de perdonarse errores, acepto que hay buenos sentimientos pero también hay diferencias irreconciliables, poco antes que soltara la bomba de mi renuncia ya teniamos otra catastrofe encima, siento que después de esto ya no hay quien nos salve, puedo decir que los amo así como son porque al final, se supone que la más anormal de todos soy yo. Cuando me fui de mi país, sentí que rompía un poco con ese cordón que nos mantuvo unidos, nunca es lo mismo cuando te vas, ya no estas en las bodas, en los bautizos, aprenden a hecharte de menos en las reuniones familiares y es como si dejaras de existir un poquito, ésta última catastrofe rompió del todo ese cordón al que me aferraba, almenos puedo decir con seguridad que ya no dependo de mi viejo, él soltó mis manos hace mucho tiempo, casí ni me dí cuenta. Siempre supe que irme tenía su precio y lo más raro es que ya no me duele, no me duele nada.
Hoy amanecí mejor, es gracioso pero nunca me había sentido tan miserablemente feliz como hoy, estoy a punto de empezar una nueva vida en todos los sentidos, soy independiente y duenia de mi vida por primera vez, puedo decidir lo que yo quiera, en realidad siempre fui libre sólo que no lo sabía. Creo que es la resaca del pasado, antes mi familia esperaba demasiado de mí, antes tenía un plan profesional trazado, ahora es como si el futuro fuera un libro en blanco, es sobrecogedor, es deliciosamente incierto no saber, es como ese vacio en la panza un segundo antes de lanzarse al vacio, así me siento y me gusta, me gusta mucho.
Esta canción me encanta, es el fondo musical de mi salida de las profundidades, no me canso de cantarla aunque mi portugués es malaso.
Meu amor essa é a última oração pra salvar seu coração, coração não é tão simples quanto pensa, nele cabe o que não cabe na despensa.
Cabe o meu amor, cabem três vidas inteiras, cabe uma penteadeira, cabe nós dois!


a mí me parece súper valiente lo que has hecho.