Escenario acuático de la opera de André Chénier - Bregenz, Austria
Regresé a Dresden. No sé por qué cada vez que me subo a un tren de regreso a casa, me aplasta la nostalgia. Creo que es esa sensación de irme lejos, de despedirme, de sentir que todos a los que amo están lejos. Ahí vamos denuevo, con los pensamientos lastimeros.
Hice el viaje interminable desde el sur de Alemania, donde vive mi hermana, hasta el norte, donde por ahora vivo. Regresé cargada de recuerdos, de nostalgia, de retos, tengo un sentimiento de anio nuevo, de página en blanco, es mi primero de enero personal.
Estaba destruida por el viaje y no me hizo gracia ver que las fotos del matrimonio habían llegado, hasta ahora no abro el paquete, no quiero verme en todas esas fotos, para alguien con desordenes alimenticios como yo, verse de cuerpo entero es una tortura, no importa lo extremadamente gorda o flaca que esté, siempre me veo igual, me veo horrible, prefiero ahorrarme ese odio gratuito.
No necesito fotos, me quedo con el recuerdo de todo lo que sentí ese día, no lloré, estaba nerviosa y todo parecía tan artificial, amo a Arvid sin necesidad de pompas, me hubiese encantado ponerme mi jean favorito, amarrarme el pelo en una cola y ponerle el anillo en una ceremonia sólo de dos. Suena recontra marciano pero así soy yo, antisocial hasta la médula, no disfruto los eventos públicos, no soy para nada femenina, odio los vestidos y ponerme elegante me jode, me encantaría andar por la vida siempre en zapatillas y en pantalones.
Pero en honor a la verdad me gustó que estuvieran todos, ver a mi familia combinada con la suya, me encantó la torta, el local, los regalos, las canciones que bailamos y hasta el ridículo que hice cuando bailamos Arvid y yo solos en medio de toda la pista. Apesar de que me puse una máscara de normalidad y me sentí artificial, lo volvería a hacer sólo por él, porque él sí lo disfrutó, porque su naturaleza es la de una persona normal y sociable, nada que ver conmigo.
Estaba en la luna, literalmente, luego de la fiesta y de amanecer en el hotel con Arvid, desayunamos con las sorprendentes noticias: Perú alcanzó el tercer lugar en la copa américa de fútbol, Amy Winehouse había muerto de sobredosis y un loco había puesto una bomba en Oslo y luego se había trasladado hasta una isla a seguir matando. Mientras para mí, el tiempo se había detenido, allá afuera las cosas seguían pasando, encendí una humilde velita por todas esas almas y por Amy. Su canción “Valerie” siempre será una de mis favoritas.
Así empezó mi vida de casada, con una vela en el desayuno, con los besos de Arvid, con los consejos de mi suegra, con los chistes de mi familia. Han pasado tres semanas de eso, me fui a Berlín, a Praga, a Schwangau, a Lindau, a Bregenz y finalmente a Roma, fueron unas vacaciones excelentes pero después de tanto trajin, lo único que quería era volver a mi departamento, a mi cama, a mis cosas, a mi espacio conocido. Ahora, mientras miro mi habitación, siento que debo disfrutar del poco tiempo que me queda sola, me muero por empezar a vivir con Arvid pero hay un cachito que lamenta perder esa independencia tan mía, sigo siendo la misma pero ahora somos dos, es raro y a la vez es hermoso.
Casarme ha cerrado todos los capítulos pasados de mi vida amorosa, soy bastante monógama pero no descarto poder enamorarme otra vez, por ahora amo a Arvid y quiero permanecer así. Un capítulo importante de mi vida fue Leila, de hecho, empecé mi primer blog con el titulo lastimero de : The worst of losing Leila, en ese entonces creía que nunca la olvidaría para bien, pero ahora sé que toda decepción amorosa es superable. Unos días atrás, sonié que besaba a Leila, era un beso de despedida, hace mucho que no soniaba con ella, es un capítulo cerrado, la indiferencia es la máxima senial del olvido, yo sólo le deseo lo mejor . Hace un anio me enteré que se divorció, que vive con una mujer asiatica, que dejó Londres, que vive en un pueblito, que es feliz y lo celebro. Todavía recuerdo la tarde que nos despedimos y predijo esto, que me casaría, que sería feliz con un hombre, en ese momento pensé que hablaba estupideces, que quería consolarme con la idea de un futuro mejor.
Si algúna vez lees esto Leila, cada vez que me pongo una media al revés me acuerdo de tí ( tú me entiendes), cada vez que fantaséo con mi futuro al lado de una mujer, pienso que hubiese sido de puta madre que fuera contigo y que más allá del amor, fuiste mi mejor amiga, gracias por todo y cómo tu solias decir: alas y buen viento.
No sé por qué esta canción me recuerda a Leila
Ramiro me envió un cd de Adele y no he dejado de escucharlo, estoy obsesionada con sus canciones
