De a tres



Estos días han sido un poco difíciles y estresantes, papeles, documentos, asuntos inconclusos, trámites aburridisímos, todo para ser una adulta en regla en este país. Supongo que a mi cerebro de infante le cuesta acomodarse a ésta realidad de adulta, soy una señora y todavía no lo asimilo.

el caos de mi escritorio

Lo único bueno es que ya es fin de mes, vino la paga, falta poco para irme a vivir con Arvid y finalmente nació el hijo de mi colega, hoy nos envió la foto, un hermoso bebé.

Estos días me dediqué a despedirme de mis contadas amistades en esta ciudad, qué nostalgia!, desde que vine a este país me ha tocado despedirme de mucha gente, puedo decir que me he vuelto menos sentimentalona, ya no lloro como antes.

En una de esas visitas de despedida, uno de mis amigos, quien lee éste mi humilde blog, me dijo que mi honestidad era, a veces, un poco brutal, contar mucho sobre uno puede ser peligroso.
La verdad, eso ya lo sabía, he perdido varias amistades por contarlo todo en éste blog, a algunos les da asco verme tal y como soy, supongo que saber lo perdedora y antisocial que soy no les molesta ni un poquito pero saberme bisexual , con problemas sicológicos y apesar de todo feliz, debe darles una imagen imperdonable de mí. No me importa, hace rato que asumí la vida con todos sus baches, asumirme tal y como soy es una de las cosas más cheveres que he logrado y contarlo tan honestamente en mi blog, se siente genial.  Hace rato que dejó de importarme lo que piense la gente de mí, no estoy interesada en impresionar a nadie con pantallas sobre una dizque vida perfecta.

Apesar de eso, hay muchas personas de mi pasado que luego de leerme aquí, me han escrito para decirme cosas bonitas, se les aprecia, se les quiere :)

Hace unos meses me escribió un ex que leyó un post sobre mis relaciones amorosas pasadas
y al no encontrarse allí pensó que yo, no era yo, que era imposible que lo haya borrado de mi pasado sentimental  jajaja... En realidad pensó que yo todavía lo odiaba, que quedaba algún resentimiento, imposible después de tantos años.

La verdad, no lo olvidé, creo que me daba miedo la posibilidad que me leyera, que se encontrara en éste blog y sin su permiso, pero luego de un intercambio de mails a él parece no importarle lo que yo pueda contar aquí, es simplemente pasado. 

Debo reconocer que mi pasado no es muy halagador, no gano nada con desempolvar esas historias que merecen el olvido pero me parece que escribirlo es como darle el final definitivo, es ponerle un punto final.

 cuando vi esta pelicula me sentí como el gay del centro, el que más sale perdiendo de los tres.

No recuerdo la primera vez que ví a Alejandro, supongo que nuestra relación no empezó con un flechazo a primera vista. Por ese entonces yo seguía pensando en Leila, ella ya no estaba en el país pero nos seguiamos carteando, era 1996 y yo tenía 20 años. Aún no había salido del closet y me importaba mucho conservar mis amistades, mi regla número uno era negar a toda costa que me gustaban las mujeres. 
En terminos heterosexuales yo era virgen, ya había dormido con mujeres pero nunca con un hombre y Alejandro lo sabía. Para él acostarse conmigo era una meta certera, una idea fija que ponía una presión insoportable, creo que fue eso lo que nos alejó, lo que mató al amor, entre otras cosas.

Tengo que aceptar que Alejandro me ayudó con mi autoestima, por ese entonces empecé a engordar y  me sentía una gordita infeliz, incapaz de atraer a nadie, él me hizo sentir atractiva, querida, menos invisible.
Algúna vez cometió la huachafería de llamar a la radio para dedicarme una canción y le gustaba gritar a toda voz que me quería cuando bajaba las escaleras de su edificio, yo lo esperaba roja como un tomate en la puerta del edificio.
Nuestro romance se volvió un poco descontrolado cuando empecé a quedarme a dormir en su casa, pasé varias noches en su cama sin poder ceder a sus bajas pasiones, me desconcentraba saber que su vieja dormía en el cuarto de al lado, empecé a creer que era frígida.

Pero algo empezó a cambiar cuando Frida apareció, nos convertimos en un trio inseparable, eramos muy zanahorias, bastante monses para nuestra edad, pero algo empezó a cambiar cuando él le contó que yo era bisexual, empecé a sentir que ellos dos compartian secretos a mis espaldas, hacian chistes en los que yo no participaba, quise imponerme, sentía que lo perdía. 

El desbarajuste empezó una noche que regresamos de una fiesta a la casa de Alejandro, nos quedamos viendo una película y tomando un poco más, la mamá acomodó el sillón para Alejandro y nos fuimos al cuarto de él las dos solas. Frida empezó a jorobar con el asunto de que si era seguro que yo durmiera con ella, yo caí en profundo sueño para despertar sintiendo a Alejandro en el medio de las dos, lo que pasó después fue un entrevero de cuerpos, y yo sintiendome fuera de lugar. Digamos que dí verguenza, fui un fiasco, me retiré a medio vestir, un papelón.

No volvimos a tocar el tema, hasta que nos volvimos a envalentonar con el alcohol y volvimos a intentarlo, yo volví a ser el problema y volví a escapar del medio. Como nunca hablabamos de eso a la luz del día, jamas le reproche a Alejandro por su noviazgo doble y ellos jamas me echaron en cara mi falta de entrega en la cama. 

La relación no resistió tanto entrevero, yo no podía de a tres, no soportaba ese amor complejo, pero apesar de todo no quería dejar de verlos. Empezó el semestre en la universidad y dejé de ir al barrio de Alejandro, Frida regresó a Cajamarca pero prometió regresar en las proximas vacaciones. Era raro pero sin ella ya nada volvió a ser lo mismo, Alejandro y yo peleamos, Frida volvió a Lima en las vacaciones pero con un novio, el trio se terminó para siempre.

Esta era nuestra canción:" a donde crees que te vas a esconder si de un fantasma no se puede escapar,   a donde crees que te vas a subir si no hay montaña que no pueda escalar Y tu y yo estamos locos de amor"