Y me alejé de tí



Aún no me voy del  departamento pero ya empiezo a extrañarlo, voy recogiendo mis recuerdos en cada rincón, con cuidado de no botar los cachivaches que son indispensables para mi añoranza. Es lo de siempre, mudarse implica desempolvar cajas viejas, encontrar cosas que pensabas perdidas, postales antiguas, fotos del pasado, cosas inservibles, cosas que no recordabas tener.
Hoy encontré un viejo cd de Bob Marley y me atacó el viejo dilema de la nostalgia, unas ganas tremendas de fumarme un porro con Ramiro y tirarme en el suelo de mi cuarto a filosofar sobre cosas intrascendentes. Ramiro ya no está, ya no fumo marihuana, me queda Bob Marley.
Marley es uno de mis músicos favoritos , me marcó, pero sobretodo, me hace recordar tiempos añejos, tiempos perdidos.
Recuerdo la primera vez que escuché a Marley, tenía 16 años ,mi primer enamorado, el primer hombre que había besado hasta entonces, acababa de terminar conmigo, estaba destruída. Por esos días me junté con un grupo del instituto de inglés a estudiar, era la casa de Mirtha, mi mejor amiga de entonces, cuando terminamos de estudiar, German, el chico que le gustaba a Mirtha, sacó una bolsita sospechosa de su bolsillo, eran dos porros bien camuflados, fue la primera vez que fumé. Terminamos jugando a la botella borracha, besandonos los unos a los otros, fumando y escuchando a Marley.  

Desde entonces quedé fascinada con Bob , su imágen, su musica, todo él, tanto que, años después, estuve a punto de hacerme dreads, pero alguién me dijo que te quemaban  literalmente  el pelo y  me eché para atrás. Por esos días, daba clases de inglés a cualquiera para tener dinero con que comprarme el vicio, no quería estudiar nada, quería ser libre como Bob y cantar don't worry about a thing, every little thing is gonna be all right, me cortaba el pelo yo sola a tijeretazos y me sentía a gusto pensando que era lesbiana, todavía me sigo preguntando dónde es que está esa versión mía, en qué momento se murió, era esa realmente yo? . La verdad es que sigo siendo la misma inadecuada, la misma rareza de siempre, sólo que ahora estoy un poco más vieja, más curtida, aparento mejor.
No sé si fueron esas clases improvisadas de inglés o la busqueda del vicio lo que me hacía conocer más gente, fue por ambas razones que conocí a la chica “tóxica”, juro que nunca conocí a alguien más destructiva que ella, en efecto, me destruyó, mi corazón a pedacitos.
Desde la  primera vez que la vi me pareció hermosa, vino  a la casa de un amigo que nos conseguía el vicio a doble precio pero valía la pena, nos daba un lugar cómodo para fumar y buena musica, yo solía llevar mi cassette de Marley y disfrutar de mis porros. Ella llegó, compró y se sentó a mi lado, mientras hablabamos de cosas intrascendentes aproveché para ofrecerle mis servicios de profesora de inglés, ella se rió y me tiró el humo en la cara, aspiré su aire, la besé en mi imaginación. Ella volvió a reirse, acepto mi propuesta, ahí empezó todo. 
Nos citabamos en distintos lugares, la biblioteca, la casa de alguien, el parque, lo cierto es que nunca le enseñé nada, sólo conversabamos sobre su vida y la mía. 
Debí haberme dado cuenta que eramos distintas, mientras yo quería ser como Bob Marley y vivir del amor, ella quería ser alguien importante, quería dinero y al final lo consiguió. Apareció en escena un viejo  divorciado pero con novia, la novia venía a comprar el mismo vicio que nos unía y su peor error fue presentarnos a su viejo novio. 
Para ese entonces la chica tóxica y yo habíamos avanzado un poco en nuestro romance, nos habíamos besado un par de veces a escondidas y no pude evitar ilusionarme. Al comienzo no quise creer que ella y el viejo divorciado habían iniciado algo, poco a poco me di cuenta que yo era una pobre ilusa, ella me juraba que yo era algo especial, que el viejo era un admirador, aquí no pasaba nada. 
Después de recibir el trofeo de cojuda, la seguí queriendo, pero hasta las peores estupidas tenemos  nuestro momento de claridad, y llegó, cuando la vi con el viejo, en vivo y en directo, era el final.
Ella me siguió buscando, dejé de ir a nuestros lugares comúnes, me dejaba recados, cartas con conocidos, hice lo imposible por olvidarla. Al final pasó lo que se esperaba, quedó embarazada, se casó con el viejo,él  le regaló un auto, dinero, había logrado lo que ella tanto quería.
La última vez que la vi fue en una parque, yo ya la había perdonado y tenía curiosidad por saber de ella, estaba igual de bonita que siempre, su hijo ya tenía 3 años, me enseñó unas fotos de su familia feliz, la felicité. Yo ya no fumaba, había vuelto a la universidad, ya no quería ser como Bob Marley, había encontrado mi camino, ella también me felicitó, sonreímos.
Ella quería saber si la había perdonado, porsupuesto que sí, le respondí, ella me dijo que cada vez que escuchaba la canción, el che y los rolling stones, se acordaba de mí, le dije que Bob Marley siempre me recordaría a ella. De pronto, comenzamos a contarnos la vida como en el pasado,  ella me confesó que a veces cedía a la tentación de sacar los pies del plato, una aventurilla con algún otro u otra, que el viejo también hacía lo mismo de vez en cuando, que cada vez que él tenía cargo de conciencia le regalaba cosas, viajes, más comodidad. Apesar de su sonrisa la sentí triste, lo amo me repetía, es sólo un bache, todos los matrimonios tienen problemas me dijo. La abracé y traté de entender su forma de ver a la felicidad. 
Esa tarde me despedí de ella y no la volví a llamar, ella tampoco a mí, al final supongo que nos olvidamos. Me bastó con saber que era feliz, a su manera, pero me alegra más saber que Bob Marley siempre tuvo razón, el amor es lo único que te va hacer genuínamente feliz.

 Mi canción favorita de Bob Marley " Three little birds" - cover de los hereiihere



La canción que definió mi relación con la chica tóxica.



Fuimos como una tribu de salvajes, defendiendo con coraje lo que dicta el corazón. Fuiste tan dulce nena pero a la vez perversa,siempre me hablabas de morir. Y te seguí los pasos hasta que tu locura, me comenzaba a destruir. Y me alejé de tí, suerte que te perdí.